Ken Kutaragi y los innovadores

Quizás pocos han oido hablar de él. Muchos, seguro casi todo el mundo, conocen su obra genial, auténtico Icono de la tecnología y los videojuegos: La Playstation, la máquina de juegos más arrolladora e innovadora de la historia. Hasta ahora nadie había sido capaz de derrotarla. Hasta la llegada de otra innovación, la Wii de nintendo.

La historia de Kutaragi es la de un innovador nato. Trabajando para Sony, pero sin ningún apoyo, y obsesionado con el éxito seguro que tendría el mercado de los videojuegos, trabajó en secreto para Nintendo. Odiado y vapuleado por su traición, sólo contó con el apoyo y la ayuda del CEO de Sony, Ohga. Le ayudó a crecer, a convertir su sueño en realidad, a liderar el proyecto y a enfrentarse al escepticismo de la plana mayor de Sony que veía inaudito emplear tal cantidad de dinero en algo que no iba con ellos. Sony, estaba más interesado en la TV y el nuevo diseño de pantallas y su paso a un mercado emergente que era el de la fotografía digital.

Posteriormente, la PlayStation ha sido referente, una máquina impresionante de dinero y de generación de beneficio, de marca, de enorme capacidad de transformar a Sony de un “simple” fabricante de aparatos electrónicos, a un líder de innovación, moda y diferenciación. Además, Sony se ha atrevido con conceptos nuevos, liderando mercados complejos, y aún hoy día puede darnos enormes sorpresas, pero tiene que saber que otros siguen inventando y el business-time no se para nunca. Sony se reiventó y muchas de las culpas lo fueron de este Innovador Ken Kutaragi.

Lo relevante es que en todas las empresas hay “kutaragis” escondidos tras cubículos y realizando tareas “commodities” que no aportan nada a la organización. Descubrir a estos innovadores cuyas motivaciones no son exclusivamente monetarias, sino de realización profesional, es tarea de los todavía existentes departamentos de RRHH. Fomentar la “marca personal”, de cada uno de tus empleados brillantes, locos, diferentes, absurdos, pero INNOVADORES, es algo que todos los empleadores deben hacer y aprovecharla para el beneficio mutuo de la persona y la organización.

E incluso contra toda la opinión de tu cúpula, tu organigrama directivo o tus consejeros, incluso así, si tienes la pequeña intuición que esa persona tiene algo, innova y puede aportar alguna propuesta para liderar nuevos proyectos, productos o empresas: apóyalo. Ya. No esperes. Si quieres, tómate 5 segundos para pensarlo dos veces. Luego, hazlo.

En tu empresa tienes innovadores. Encuéntralos. Ah, ¿no los tienes?. ¿Te parecen todos muy similares? Bien, entonces es hora que tengas una reunión con las personas del departamento de Recursos Humanos. Empieza por cambiar algo ahí. Ya. El reloj de tu empresa puede estar retrasándose más de lo que piensas.

Por cierto, a Ken Kuturagi, acaban de “retirarle”. También es importante que los innovadores tengan su revolución y saber ver cuando hay otros que están moviendose más rápido. Esto es así. Pero ha sido, y es, un genio, un innovador nato. Y alguien lo supo ver.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *