A punto de morder la manzana

Reconozco que tengo profunda admiración por Apple y su fundador Steve Jobs. Creo que se pueden hacer las cosas mejor a peor, pero admiro a quien tiene la enorme capacidad para hacerlo DIFERENTE. Quizás han sido arrogantes, como indica Guy Kawasaki (visto en el blog de Ismael), pero nadie duda que han cambiado, cambian y cambiarán nuestra forma de hacer ciertas cosas como escuchar música, utilizar un terminal de teléfono o un ordenador.

Últimamente estaba dándole vueltas a la posibilidad de «pasarme a Mac», como se dice en los corrillos tecnológicos. Nunca me ha convencido la relación calidad-precio. Siempre he creido que lo que me tiene que aportar un ordenador es facilidad, usabilidad para el periodo que lo voy a tener (unos 3-4 años) y un precio adecuado.

El año pasado quería un portátil ligero y con prestaciones a un precio no muy elevado. Lo sé, condiciones algo complejas, pero al final encontré un Sony Vaio muy interesante. En el momento de valoración de las diferentes opciones, consideré la posibilidad de comprarme un Macbook Pro, pero realmente no le ví una compra rentable. Es decir, me pudo más la economía y la seguridad de «lo de siempre».

Pero, al Sony Vaio, como a muchos portátiles, les puede el peso. Por muy poco que sean los 2,8 kilos, son kilos. Porque no sólo se carga el portatil, sino que llevo el maletín lleno de accesorios. Al final, aquello pesa una tonelada. Y mi espalda está diciendo ¡ya basta!.

El pasado lunes estuve en León. Una ciudad perfecta o casi perfecta si no fuera porque le falta playa y una mejor temperatura en invierno. Tomé algunas imágenes curiosas y ciertas cosas que me llamaron la atención y que un día publicaré aquí. Son simples detalles que dicen mucho de una ciudad que atrae a miles de personas.

De repente, vi un enorme cartel de Apple en un escaparate y mis ojos fueron hacia allí. Era la tienda Bus Solutiones que son Premium Reseller de Apple, y que regenta Miguel Angel. El gerente es José Agustín Ruiz. Tienen tiendas en Gijón, Oviedo y la que visité en León. Cada ordenador que veía, me impresionaba. Era la tentación de la manzana, algo de lo que había oido hablar en muchas ocasiones. Una vez la pruebas, has caido, has pecado y ya no hay vuelta atrás. Me resistí a hacerme con un Macbook ligerísimo….y lo conseguí. Pero me temo, que por poco tiempo…..

Estuve charlando con Miguel Angel y me atendierón fantásticamente. Al entorno de la tienda, minimalista, con una iluminación adecuada y una cuidada estrategia de product placement, se le sumaba el entusiasmo del personal. Hace que el virus Apple, te entre por los poros e «infecte» todo tu cerebro «tradicional». Hasta me hicieron una foto con un fondo Imac y mi blog detrás. ¡Gracias!.

Porque es la culminación de una estrategia perfectamente diseñada. Refleja el espíritu Apple, algo que no lo entiendes hasta que no lo ves. Cuando lo percibes, cuando lo miras cara a cara, es como un deseo irrefrenable. Ahora, la manzana me persigue. Me la encuentro en todos los sitios y me temo que me está incitando a pecar.

Y caeré. mi próximo ordenador será un Mac.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *