Hace unos días estuve practicando co-working en un lugar innovador. Es Garage 30, la iniciativa que ha puesto en marcha Raul Andrés y en la que Belén tiene un papel fundamental.

Las grandes ideas empresariales con marcado aspecto tecnológico han surgido en un garaje. Con esta premisa y añadiéndole elementos disruptores, un desorden organizado, y la práctica del co-working, han aparecido en el mundo numerosos “Garajes” donde los individuos pueden poner en práctica su talento para llevar a cabo, en compañía de otros, ideas que en un futuro pueden ser auténticas realidades empresariales.

Porque es una nueva forma de trabajo. Como otras muchas que conoceremos con el tiempo. ¿Quién dijo que nunca pasaría nada nuevo?. En la próxima década, cambiarán muchas formas de trabajo. La información se ha hecho libre y compartida. Muchas universidades, profesionales, empresas, etc, ponen su conocimiento en la red con una realidad evidente:

“Cuando comparto, lo peor que me puede pasar es que otros mejoren lo que he hecho”

Y de ahí, hacia el infinito. Por eso creo en el co-working. Porque yo puedo aportar y otros me pueden ofrecer aquello que me complementa. Me gusta mucho eso. Complementar. En muchas ocasiones hemos oido aquello del win-win. Pues efectivamente, en el co-working el win-win es lo que se busca. Y se encuentra. Por ello, lo que tenemos que conseguir es extender la práctica del co-working en el entorno y llenar España de “Garages 30″.

Además, me hicieron una entrevista. Esta dividida en parte y es un repaso a diversas cuestiones.

Desde aquí, a los dos, Raul y Belén, os deseo lo mejor en esta fantástica iniciativa y en su desarrollo. Gracias por vuestra hospitalidad.

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