Mi empresa me mima



Nano-resumen del post: La importancia de los programas de gestión de personas. Ejemplo del Hotel Villa Magna. 14 meses formando equipo. (112 caracteres)

Yo creo que todo el mundo quisiera tener esta opción: Cobrar sin trabajar. O al menos sin trabajar «activamente». Pensareis que es imposible, pero afortunadamente estas cosas pasan y sin ir más lejos, en España. La cosa no tiene tanto misterio, pero sí es novedoso el programa alternativo de actividades.

Leo en un reportaje la decisión del hotel Villa Magna de Madrid, del grupo Park-Hyatt, de crear el programa «Pause» durante los 14 meses que durarán las obras de remodelación del prestigioso hotel.

El programa Pause implica que los empleados del hotel siguen cobrando, imagino que esto es lógico. Al menos a los que tienen un contrato estable con el hotel. Desconozco si esta opción de continuidad se ha dado a todo el personal, independientemente de su tipología de contrato. Lo que es menos habitual es la filosofía tras el programa Pause, del que es responsable Marian Navarro, coordinadora de RRHH (con perdón).

El programa incluye formación, local para reunión, cibercafé, participación en la revista Villa Magna news, actividades programas out-company en grupo, clases de teatro, contacto periódico con cada empleado para ver su situación personal, posibilidad de excedencia en otros hoteles de la cadena, pagina web con chat e información interna, etc…

El hotel ha entendido el valor de las personas, del que he hablado en varias ocasiones. La motivación de sus trabajadores es alta, las posibilidades de conseguir sinergias y nuevas iniciativas es sensacional y apuesto a que el servicio al cliente, la participación e implicación de los empleados y el resultado final del producto a ofertar será seguramente excepcional.

No es importante el tiempo
real, que es igual para todos; sino que lo esencial es cómo lo
aproveches para hacer avanzar tu Business Time.

En este caso, el Hotel Villa Magna- Park Hyatt ha adelantado el suyo y está en posición de liderar un mercado muy apetitoso: el de los hoteles de gran lujo en Madrid.

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