¿Tiene tu empresa un virus?

Hoy he vivido mi primer día sin «mis datos», «mis fuentes» ni mi «red». Mi ordenador ha sido infectado por un virus que sin duda es más inteligente que mi antivirus de xx euros al año de una potente compañía de seguridad informática. Este post lo escribo desde mi antiguo portatil que estaba aparcado en un rincón.
Como siempre, lo primero es salvar los datos, correos, etc. Algunos datos están alojados en lápices de memoria, google docs, algunas fotos en flickr, mis fuentes en Google reader y mis articulos interesantes en delicio.us, etc.. pero la mayoria está en la tripa de mi ordenador esperando que alguien los rescate. No, no suelo hacer muchas copias de seguridad y si me apuráis, no tengo ni idea de que hacer con más de 10 GB que tengo en fotos. La tecnología y yo nunca nos hemos llevado bien y para ser sincero, nunca he intentado acercarme a ella. No nos gustamos…..
Estar un día alejado de la «colaboración», me ha hecho sentirme aislado totalmente. No puedes compartir experiencias, sientes que pierdes información, no actualizas tus ultimos escritos, no puedes participar en los docs compartidos con otras personas y fundamentalmente, no puedes «conversar», digitalmente hablando.
No pasa nada, no es el abismo, pero se asemeja a una cierta soledad a la que uno no está acostumbrado. ¿Es esto relevante?. Sí y no. No lo es para una persona, ni puede significar gran cosa en el mundo global, pero me ha hecho pensar en su similitud entre las empresas que aun no se han acercado a este mundo de la colaboración y el trabajo en red dentro de una comunidad horizontal. Y ahí, si es relevante.
Muchas empresas están, sin saberlo, como yo me he sentido hoy: fuera de la conversación y de la transmisión de nuevas ideas que compartidas y enlazadas, permiten incrementar el valor de su compañía. Y que además, si les hablas de ello, no quieren, no pueden o no saben. Su mundo está en el día a día, y todas estas «historias del valor de las personas», les importan poco. Y ya, cuando quieran de verdad ser innovadoras, llegarán «sus personas» y les dirán que nones. «tú nos has obviado, no me pidas ahora nada«. Así, de golpe, poco podrán hacer.
Al mismo tiempo, en otro lugar, otras empresas están dando el salto hacia los nuevos océanos, a los pequeños ríos, por donde pocos pasan. Están modificando su pirámide, para construir una organización de iguales. Están creciendo en diversidad y en libertad. Abriendo nuevas puertas a mercados no explorados. ¿Por propia iniciativa? no tanto. Porque el talento no se gestiona ni se retiene. El talento se libera. Estamos en pleno proceso de cambio, donde unos se unen a las nuevas tendencias y avanzan porque, sin duda, otros se quedan atrapados en lugares infectados por un virus que les paraliza la continuidad y les guía hacia horizontes donde les espera un largo proceso de cuarentena…..

Mira a ver si encuentras ese virus dentro de la organización en la que trabajas…..

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