Admitamos crisis como animal de compañía

En las últimas semanas, muchas de las preguntas de los directivos o los medios con los que he hablado, se acaban centrando en una: ¿Y cómo se innova en tiempos de crisis?. La pregunta incorpora ya la duda. Es decir, se presume que innovar en crisis es prácticamente imposible, cuando es realmente todo lo contrario. Las crisis, las situaciones complejas, la necesidad pura y dura, son la que alimentan el ingenio para salir adelante, para crear escenarios no contemplados. Para buscar océanos azules.

Yo últimamente, replico mucho al famoso anuncio de la televisión, en donde se dice aquello de «vale, aceptamos pulpo como animal de compañía«. Y lo aplico a las conversaciones sobre la crisis, porque es una manera fácil de poner un punto de esperanza en la conversación. No es nada extraordinario, es real, nos toca a todos y la tenemos de compañera presente en casi todos los momentos, tanto sociales, como personales o profesionales. Lo mejor, cuando tienes una compañera tan toca-pelotas, es dejar que entre en casa. Permitirle que conviva contigo, porque es la que te impulsará a idear situaciones con el objetivo que pronto se tenga que ir de casa. Está bien, admitámosla: La crisis como animal de compañía. Vamos a aprender de ella.

En el fondo no es más que la variable imprevisible. Pues vamos a hacerla lo más previsible posible. Vamos a jugar con ella, entenderla, incluirla en nuestro día a día y pensar las oportunidades que se presentan. En estos tiempos, muchas empresas pierden su posición o incluso, desaparecen por completo. ¿Y cómo es posible que podamos continuar, evitar cierres o pérdidas de mercado?

1.- La crisis es un banco impresionante de oportunidades. Se generan automáticamente y los buenos cazadores saben aprovecharlas. Son las oportunidades de «saldo».

2.- Al mismo tiempo los clientes necesitan empresas de confianza, profesionales, que no fallen, que lideren junto a ellos, nuevos caminos fortalecidos. Son las oportunidades de «alianzas«.

3.- En estos momentos, las personas con talento en la organización, los clientes de referencia, son los impulsores de nuevas corrientes. Son los agentes que reactivan el cambio. Por cierto, ¿cuando fue la última vez que hablaste de co-participación con tus mejores talentos y tu mejor cliente?

4.- La crisis presenta una realidad incontestable: el poder de la relación en internet. El mundo está abierto y se presenta transparente y decidido a ser conquistado. ¿ Cuáles son tus técnicas para hacerlo? Hablemos de comercio electrónico, de posicionamiento en internet, de redes sociales y de alianzas profesionales, de Socialsfera, Socialianzas, de innovación en redes. de innumerables oportunidades en red. ¿Te has enredado, o sigues sólo?

5.- La crisis hunde a las pequeñas empresas, pero también a las grandes. Y la vuelta atrás va a ser compleja. Aparecen cada vez más talentos que desarrollan ideas de microempresas en red, tan potentes como las medianas y más inteligentes que las grandes. Pocas empresas volverán a contar con tanto talento entre sus paredes. Esto las hará más débiles. Veremos triunfar ideas con valor.

6.- El valor de lo diverso. La diversidad será una referencia sin competencia. Los procesos generarán empresas grises, lo diverso impulsará creaciones llenas de energía. Sigue el camino de lo diferente, porque el monótono te llevará a lo conocido….

7.- La dificultad eleva a los dinámicos, a los que pelean, a los que no se quedan atrás, a los creadores. Si quieres, puedes. Hoy día es posible ser un referente, hacer cosas por las que los clientes piensen que «eres su elegido». La crisis apaga a los mediocres, mantiene a los poderosos pero encumbra a los que aportan y liberan su talento.

Por eso, sin problemas. Admite a la crisis como animal de compañía. Es una buena recomendación. De veras. Y cuanto antes, mejor…

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